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Etapa 7: Sarría - Vendas de Narón

Miércoles, 8 de Agosto de 2007

Etapa 7: Sarria – Vendas de Narón


Amanece en Sarria, la luz del día entra por el ventanuco del techo abohardillado, me levanto con cuidado para no darme un coscorrón y miro por la mini ventana el cielo y veo unas brumas, pero es muy pronto y todavía no ha abierto el día, miro a María y está profundamente dormida, decido no despertarla pues bastante bien lo está haciendo con las palizas que lleva más la lesión de su rodilla, está cumpliendo con creces la dureza del camino, estoy más que orgulloso de su fuerza, de su tesón y su voluntad .

Me vuelvo a acostar, la verdad es que esta pequeña habitación está fenomenal pues podemos tener cierta intimidad y el equipaje esta a buen recaudo. Viendo los techos y con un dolor en las piernas que no se me quita, pienso que dentro de una hora estaremos pedaleando y sin quererlo me quedo dormido. Pronto suena la alarma del móvil y con dolores comenzamos a levantarnos, el réflex hace acto de presencia en mi espalda, en el cuello y ¡cómo no!, en las piernas, después el turno de María. Preparamos las alforjas y bajamos para abajo, en la parte trasera del albergue nos esperan las bicis que están en un cobertizo, miro la rueda de María y como todos los días está pinchada, saco la bomba y comienzo a darle aire, esta coge sin perder, un día de estos tendré que perder un rato en repararla, pero eso digo todos los días , luego en la primera gasolinera le daré más presión y así tirara un día más, coloco las alforjas, después con todo listo nos fuimos a la puerta principal, mientras Edu y yo hablábamos con José el Hospitalero, María escribía en el libro del albergue agradeciendo su hospitalidad en un momento en el que estábamos desmoralizados, esto debe de ser lo que llaman una luz en el camino, nunca mejor dicho.
Poco después nos despedíamos, salimos los tres a la calle principal, buscando un sitio para desayunar y lo encontramos: Pastelería Yoli, un nombre muy emotivo porque así se llama nuestra hija, aparcamos las bicis y me doy cuenta que no tengo el bidón del agua, me vuelvo al albergue pues la noche anterior lo guarde en el congelador y allí estaba, se puso muy contento al verme y es que también quiere llegar a Santiago.

No tardo nada en volver y enseguida estábamos pidiendo el desayuno, por cierto éste estuvo muy bien, después de poner el sello, salimos a coger nuestras máquinas, seguimos la calle principal y casi al final giramos a la izquierda y esta calle nos conduce a la salida, aquí se plantea la duda pues el camino primitivo sale a nuestra izquierda y la carretera de Portomarín a la derecha, saco el mapa para ver que hacemos, pero este tramo indica que tiene subidas súper fuertes aunque eso sí es mucho más corto, en el mapa de ruta el camino cruzaba la carretera en el kilometro 9 y al igual que hicimos en Samos, decidimos separarnos.

Quedamos en esperarnos en el cruce, comenzamos a subir por un buen arcén pero las cuestecitas se las traen, la carretera no tiene apenas tráfico, me doy cuenta que nos desviamos mucho a la derecha, después de un rato subiendo llegamos a un cruce que indica Barbadelo, a 4 kilómetros los mismos que llevamos desde Sarria hasta aquí, la dirección sigue rumbo a la derecha, que vuelta tan grande estamos dando, pero ya no tenemos elección pues después de lo que hemos subido cualquiera se da la vuelta, seguimos carretera adelante y comenzamos a tener las piernas cansadas, al fondo unas casas, llegamos a GRANXA en donde se encuentra la placa al peregrino Remy, paramos a descansar un poco y de nuevo a pedalear.

Nos adelantan biciclinos, un grupo de todas las edades, el último se queda a nuestra altura y vamos hablando, nos pregunta lo típico, ¿dónde empezamos?, me dice que son de Bilbao y empezaron en Burgos, llevan furgoneta grande de apoyo lo que les permite que ellos no lleven peso y las cuestas sean un poco menos pesadas, nos ofreció que si queríamos nos llevaba nuestro equipaje para que no nos costara tanto subir, le dijimos que no, que seguíamos el camino tal y como lo habíamos empezado, nos acompañó un buen rato charlando con nosotros, después se despide, pero el destino nos volvería a juntar más adelante.

 El siguiente cruce a nuestra izquierda indica Mercado da Serra y seguimos rumbo a la derecha, nos adelantan un grupo de biciclinos franceses con una niña en cabeza poniendo el ritmo, no tendría más de 10 años y ¡como subía con sus alforjas! Estamos casi coronando y la carretera por fin cambia de dirección, miro el mapa y estaremos a unos 6 kilómetros del cruce, de pronto comienza la bajada, dejamos correr las bicis y cogemos al grupo de biciclinos Franceses, al fondo vemos un cruce donde nos espera Edu, nos dice que acaba de llegar, no nos lo podemos creer pues nosotros dimos mucha vuelta, aunque todos los biciclinos iban por este recorrido, le pregunto a Edu que tal el camino, me comenta que menos mal que nos fuimos por la carretera, pues el camino era durísimo y que tuvo que bajarse varias veces a empujar la bici, desde allí nos fuimos a un mesón que esta a escasos 50 metros.

Como vemos la masificación de peregrinos decidimos llamar para reservar cama y encontramos en Vendas de Narón, después pasamos al mesón sellamos y salimos al camino para alcanzar a María, dejo atrás a Edu y comienzo a pedalear fuerte para cogerla, entro en un pueblo llamado A.PENA me detengo a sellar, está a tope de peregrinos, hay cola para pedir en la barra, cola en los servicios y también para sellar. Después de esto cojo la bici y a pedalear ,al fondo veo a María, cuando llego a su altura me pregunta por Edu le digo que viene detrás, cruzamos un arroyo y unos metros más adelante, comienza una carreterilla por la que seguimos hasta un pueblecillo llamado LAVANDEIRA, seguimos el camino, más adelante pasamos por un tramo en el que el agua sale por todos lados, las losas del camino están mojadas con lo que extremamos las precauciones para no caernos, llegamos a otro pueblo A.BREA pasamos y comenzamos a bajar hasta otro pequeño arroyo, después comenzamos a subir el camino se estrecha y comienza una corredoira.


Al fondo vemos que los peregrinos se detienen cortando el paso cuando llegamos nos pusimos muy contentos se trataba del kilometro 100, nosotros nos detuvimos pues teníamos muchas ganas de llegar aquí, aun tengo el recuerdo de los primeros 100 kilómetros donde María en una cuartilla se hizo su mojón particular, las fotos aquí son casi trofeos.



Después de esto el camino se convierte en un montón de pedruscos, en el centro unos bordillos de granito de más de un metro de largo, por los que tenemos que ir empujando las bicis, este tramo es cien por cien inciclable, nos cuesta bastante pasar esto, después una corredoira nos lleva a enlazar con una carreterilla por la que después de un rato pedaleando llegamos a FERREIROS, paramos en el bar del cruce a sellar y compro coca-cola y acuarios y nos sentamos en la mesa del área de descanso.

Después de un rato llega Edu, saco la caja de pastas que compre en Castrojeriz le doy a María y a Edu, estamos comiendo las famosas pastas y pasa un matrimonio de Barcelona que estaban con nosotros en el albergue A Pedra y también les doy pastas, después María se tumba en una hamaca y le hago unas fotos, guardo la caja de pastas y retomamos el camino y llegamos a un cementerio que está pegado al camino, este no tiene muros alrededor, enseguida las casas del pueblo FERREIROS, aquí hay refugio y varios bares pero como es bajada y vamos lanzados no paramos ni a sellar, este tramo esta súper poblado de peregrinos y tenemos que pasar despacio, el siguiente pueblo que pasamos es A.PENA, seguimos pedaleando y la subida aunque suave continua, llegamos a COUTO las flechas nos guían porque de lo contrario no hubiésemos llegado a Portomarin ni en tres días, digo esto porque es un autentico laberinto, tan pronto giramos a la derecha como a la izquierda, da la impresión que vamos en ziz zaz.

Así llegamos a otro pueblo MOIMENTOS pasamos este y aquí comienzan unas corredoiras con trampa, pues cuando parece que el camino está bien, de repente bajadas con grandes piedras, que con el peso de las alforjas la bici pierde manejabilidad, en más de una nos tuvimos que bajar, en una de estas patino la rueda delantera y estuve a punto de caerme, aviso a María del peligro, miro para atrás y veo a Edu con los dos pies patinando por el suelo, cuando llega a mi altura me dice ( no veas Rossi casi me caigo ), después de estas bajadas con piedras, cruzamos una carretera y entramos en otro pueblo COTARELO sus calles hechas de piedras con cemento ponen a prueba la horquilla de la bici, también la dentadura y el trasero por los continuos rebotes.

Más adelante una bajada nos lleva a toda velocidad a la Cruz que está en MARCADOIRO este pueblo es parecido a los anteriores, como es bajada lo llevamos bien por unos caminos, gracias a Dios llenos de flechas llegamos a un cruce desde donde vemos por primera vez Portomarín, estamos a unos 7 kilómetros, pero desde aquí es todo bajada, comenzamos por una carreterilla llena de curvas, cuando mejor vamos se acaba la carretera y comienza el camino con fuertes pendientes, además los peregrinos invaden el camino y no te oyen llegar, de nuevo otra vez carretera esta vez con unas pendientes bestiales, con mucha arenilla en los lados además las curvas se las traen, damos una curva y el asfalto está lleno de piedrecillas, pasamos esto y el susto fue notable, después de esto vimos el pantano y sin apenas pedalear llegamos al puente.

Me detengo a hacer unas fotos y veo a María tan chula por el centro de la carretera, quizá acostumbrada a ir sin coches se ha descuidado, paro en el puente y a la derecha veo el antiguo puente romano medio sumergido así como los muros de las casas rodeados de agua, que se ven al estar el pantano muy bajo, al final del puente nos esperan las escalinatas y el arco, estos muy fotografiados por los peregrinos. PORTOMARÍN nació y creció al lado del puente romano sobre el rio Miño (reconstruido en la Edad Media ) antiguamente paso obligado por los peregrinos, hoy en día un moderno aunque estrecho puente cumple esta función. El pueblo está formado por dos barrios, San Nicolás y San Pedro.

Después de un rato haciendo fotos y disfrutando del paisaje, decidimos subir al pueblo, Edu y yo por la cuesta empinada, María tomo un atajo, a Edu y a mí nos costó subir aun llevando la loca, cuando llegamos María ya estaba en la plaza, aquí todo gira en torno a la iglesia de San Nicolás, erigida por los monjes caballeros de la orden de San Juan de Jerusalén en el siglo XII, se desmontó piedra a piedra , aun puede verse la numeración de las piedras en el costado derecho, pasamos dentro a verla, María una vez más rezo como hace en todas las que pasamos, sinceramente creo que aparte de pedir que lleguemos bien a Santiago, también pide que nos de fuerzas, que es lo que más notamos en falta.

Sellamos la credencial y salimos a hacernos unas fotos en su entrada, más tarde me fui a recoger sellos para mi colección, entre en un supermercado y le dije a la señora que metiera un batido en el congelador, para recogerlo más tarde, regreso a la plaza donde me esperan María y Edu, están hablando de que Edu quiere alargar un poco más la etapa y esta telefoneando a albergues en Palas de Rei, donde consigue una litera, luego nos despedimos, la verdad es que nos pareció bien su decisión, pues nosotros con más de 400 kilómetros en nuestras piernas, teníamos a estas alturas un ritmo más lento y en definitiva nuestra meta es llegar, además queríamos disfrutar del camino.



Entramos en el Ayuntamiento donde una señora nos hizo fotocopias de las etapas en Galicia, así como teléfonos de algunos albergues, según parece desde Sarría a Santiago los problemas para encontrar litera están al orden del día, creando otro quebradero de cabeza, al no saber si encontraras donde dormir, salimos del Ayuntamiento y nos fuimos al supermercado a recoger mi batido y unos lazos.



Meto todo en las alforjas y cogemos la calle abajo, vamos lanzados llegamos a la parte baja del pueblo y giramos a la derecha, comienza una cuesta arriba que nos mete el miedo en el cuerpo, cuando llevamos 400 metros de durísima cuesta llegamos a un cruce por donde salen los peregrinos del pueblo, desde la iglesia aquí hay 100 metros, hubiésemos tardado unos minutos y en llano, que desastre, me molestó un montón este fallo, pero ya no tiene remedio, paramos a descansar y después retomamos el camino, la cuesta se pone cada vez más dura, estamos subiendo el Monte Do Cristo de 464 metros de altitud, puede parecer poco pero al fondo tres biciclinos coronan la cuesta empujando sus bicis, eso es lo que nos espera un poco más arriba, pasamos la parte dura y la cuesta aunque sigue subiendo, ahora es más llevadera, llegamos a unas granjas avícolas que están a la izquierda del camino, vamos paralelo a la carretera tan solo nos separa un seto con abundantes hojas, después de este tramo, el camino más adelante nos obliga a cruzar la carretera, como la señal indica, cruzamos y hay un pequeño pueblo cuyo nombre es TOXIBO, de nuevo otro camino, comenzamos a subir más resguardados del sol, a nuestra izquierda los pinares, a la derecha una valla de piedras guardan un hórreo muy grande, paramos a descansar y al fondo vemos venir a una peregrina, cuando llegó a nuestra altura, nos pregunto ¿cuanto queda para el próximo pueblo?, miro el mapa y le digo que a unos 4 kilómetros, nos comenta que no tiene cama apartada, le decimos que nosotros sí que apartamos 3 literas pero que nuestro amigo Edu decidió alargar la etapa, por lo que está reservada, le decimos que si la quiere, pero nos comenta, que está cansada y que se quedará en el próximo pueblo, después nos despedimos ( buen camino),

Comenzamos a pedalear ahora con buena sombra pues los pinares cierran el camino, pero ¡cómo no! seguimos subiendo, este tramo es muy bonito y llevadero, pero las fuerzas son nuestro enemigo, después de 3 kilómetros llegamos a un área de descanso con bancos, donde un grupo de peregrinos descansan y uno de ellos cura sus ampollas, aquí hay una fuente que a juzgar por el color de su agua debe de tener mucho hierro, los peregrinos que allí estaban la apodaron la fuente del óxido, estábamos descansando y charlando con los peregrinos y de repente un frenazo y una sonora pitada de un coche, se trataba de dos biciclinos Italianos que para entrar al área de descanso giraron uno para un lado y el otro al contrario, dieron un buen susto y entraron discutiendo de quien tenía o no la culpa.

 Proseguimos nuestro camino y un poco más adelante llegábamos a GONZAR donde nos paramos a comer, nos sentamos en la terraza y pedimos el menú del peregrino, nos sirvieron de primero ensalada completa y de segundo pollo en salsa, para María muslo y para mi pechuga, eso si se notaba que era pollo de corral, todo con patatas fritas y de postre helado, a mitad de la comida llego Maribel la peregrina y nos dijo que si todavía teníamos la cama apartada, le comenté que acababa de llamar para anularla, volví a llamar y me la guardaron, estuvimos hablando mientras comíamos, María le preguntó que como se atrevía a ir sola, ella nos contesto que no pasaba nada, fue entonces cuando Maribel se puso la mochila y nos dijo que ya la cogeríamos.

Después de comer y descansar un poco nos despedimos y cogimos el camino, ¡cómo no! cuesta arriba, no tardamos en cogerla, ( adiós ya nos veremos en el albergue). Poco después pasamos CASTROMAIOR y luego yo me adelante un poco dejando a María subir a su ritmo, llegué a otro pueblo HOSPITAL DA CRUZ y tuve que retroceder, aquí está un poco liado, pues las flechas te llevan al albergue y de hay vuelta atrás, con una cuesta como para reírse, aquí pregunté a unos peregrinos y uno de ellos era hospitalero en el albergue de Ligonde, éste me indico el camino, pase el puente y llamé a María y le indique para que no cometiera el mismo error que yo, por fin llegue a VENDAS DE NARON, enseguida encontré el albergue O Cruceiro, este lo lleva una familia por cierto bastante bien, justo al lado una pequeña iglesia o capilla, llega María y nos dan las camas y me comenta Adelina la hospitalera que la otra cama la tiene en el otro edificio y allí hospedaría a Maribel.

Después de una reparadora ducha María se puso a lavar la ropa y yo a tender, al rato llegó Maribel a lavar la suya, llamé al Albergue de Arzua para reservar dos literas para el día siguiente, mas tarde mientras arreglaba la cremallera de las alforjas, María y Maribel se sentaron en la puerta al sol contando cosas del camino, quedamos para ir a ver tiendas shooping, es decir al otro albergue a verlo y tomar algo.


El albergue estaba justo enfrente, Casa Molar nos tomamos unas coca colas, el bar tiene una puerta trasera que cada vez que la abren aparte de frio, entra un olor a caca de vaca que no te digo nada, después nos fuimos a cenar a nuestro albergue y Adelina nos puso un caldo gallego, huevos fritos con bacón y los míos con chorizo, de postre tarta de Santiago, estuvo bien.

En el comedor había tres biciclinos que con libreta en mano, apuntaban todo tipo de anécdotas del camino, en ese momento yo le dije a Adelina qué me iba a ver tiendas y al cine y ella me contesto que no le sacara la entrada porque esa película ya la había visto, esto sonó a chiste y los peregrinos se partían de risa, dado que el pueblo son dos casas, es decir los dos albergues, ni cortos ni perezosos, los biciclinos apuntaron esto en su libreta, deje pasar un rato para no levantar sospechas, minutos después comento para que me oigan sin querer ¡qué pena de las bicis que hay en la calle, hay una pinchada!, mañana la tendrían que arreglar los supuestos dueños, con lo mal que sienta, de pronto salen corriendo para la calle, pues se creyeron lo del pinchazo, cojo la libreta que han dejado en la mesa y escribo en mayúscula, ¿Habéis picado con el pinchazo?, cuando regresan nos partimos de risa y al ver lo de la libreta dicen que esto es lo mejor del día partiéndose de la risa.

 Me preguntaron ¿qué tal la subida al O Cebreiro?, le digo bien, si supieran como subimos las cuestas no sé quien se reiría mas, después de cenar pasamos un buen rato charlando con los peregrinos pues era lo único que se podía hacer en ese pequeñísimo pueblo, poco a poco los peregrinos se despedían y tomaban el camino al merecido descanso, es decir la reparadora cama, después nos llego el turno, nos despedimos de Maribel, los biciclinos, y nos fuimos a dormir. Ya en la cama, el ritual del réflex y a mirar la etapa del día siguiente, tardamos poco en dormirnos aunque eso sí con nuestros dolores.


Resumen de etapa:

SARRÍA – BARBADELO – GRANSA – A PENA – CORTIÑAS – LAVANDEIRA – A BREA – MORGADE – FERREIROS – COUTO – MOIMENTOS – COTARELO – MARCADOIRO – A PARROCHA – VILACHA – SAN PEDRO – PORTOMARIN – TOXIBO – GONZAR – CASTROMAIOR – HOSPITAL DA CRUZ – VENDAS DE NARÓN.


Km. Totales 430,34
Km. Día 36.453
Velocidad máx. 42.80

Velocidad media 9.60
Tiempo total 3.46h.







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